Y si soy feliz ahora…?

“Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y seremos más felices cuando lo sean.

Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa… Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados…

Pero la verdad  es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora… ¿cuándo?

La felicidad esel camino; así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien especial. Así que deja de esperar hasta que bajes cinco kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno o hasta que te mueras… para decidir que no hay mejor momento que éste para ser feliz… la felicidad es un trayecto, no un destino…”

 

Volar alto…

 

” Usted vino al mundo con un par de alas creadas a partir de una sustancia maravillosa del universo llamada polvo de estrellas.

Si sus alas se han roto después de tantos intentos, de tantas luchas, de tantas caídas, ahora tiene la opción de cambiarlas por un par de alas nuevas…

 

- Por favor retire las alas rotas de su cavidad original con mucho cuidado. Limpie este espacio con amor puro hacia usted (La dimensión en la que se encuentra utiliza al amor como agente limpiador, como combustible y como propulsor).

- Una vez limpia la cavidad, inserte sus alas nuevas en ella. Haga una prueba de movimiento…  ¿Se mueven? ¿Quedan estáticas? Por favor no intente volar aun.

- Todos los seres humanos tienen un par de alas, la única diferencia entre ellos y usted es que ellos no lo saben y usted si.

- Asegúrese de querer dejar atrás las limitaciones, asegúrese de que en verdad quiere utilizar estas alas y de que permitirá que el viento en fusión con ellas, le lleve a destinos insospechados.

- Después de esto, ubíquese en la parte más alta de un acantilado, evite mirar hacia atrás, hacia arriba o hacia abajo. Sepa que usted está ahí porque una fuerza divina que está más allá de su comprensión, le ha puesto en ese lugar.

- Expanda sus alas y déjese llevar por el viento y por la fuerza divina que le está impulsando. Olvídese de controlar su vuelo, permita que la naturaleza haga todo el trabajo por usted.

Si le asusta la fuerza del viento sólo diga: TE AMO, TE AMO, TE AMO. No está solo en este proceso, jamás lo ha estado y si llegó hasta ese acantilado es porque puede volar. Hágalo.

- Cuando esté volando, cuando esté permitiendo que la vida le moldee, cuando ya no se resista a su experiencia terrenal… entonces mire hacia abajo, observe al mundo bajo usted y dé las GRACIAS por esa magnífica vista, por la oportunidad de ser uno con el viento, por sus alas nuevas.

 

- Volar significa aceptar, amar, permitir, honrar en la medida de lo posible y de acuerdo al ritmo natural de las cosas.

Su estado de ánimo determinará el color de sus alas

:)

La gente que me gusta…

 

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día… que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí.

Agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.

La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza  por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE”.

 

 

 

Mario Benedetti

Ese pozo infinito de gratitud…

 

 

“En el fondo del centro de mi ser hay un pozo infinito de gratitud.

Lleno mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi consciencia y todo mi ser con esta gratitud. Sale de mí en todas direcciones…  Llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mí en todas direcciones.

Llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mí en forma de más cosas por las que sentirme agradecida.

Cuanta más gratitud siento, más consciente soy de que la provisión es infinita.

Expresar mi gratitud me hace sentir bien… es como un agradable calorcito en mi vida. Estoy agradecida por mí y por mí cuerpo.

Agradezco mi capacidad de ver y oír, de sentir, saborear y tocar. Agradezco mi casa y cuido amorosamente de ella.

Doy gracias por mis familiares y amigos y disfruto de su compañía. Agradezco mi trabajo y en todo momento le doy lo mejor de mí. Agradezco mis talentos y capacidades y los expreso constantemente de maneras que me satisfacen. Doy gracias por mis ingresos y sé que prospero adondequiera que vaya.

Agradezco mis experiencias pasadas porque sé que forman parte del crecimiento de mi alma. Agradezco la naturaleza entera y respeto a todos los seres vivos. Doy gracias por el día de hoy y por todos los mañanas que han de venir.

Siento gratitud por la vida ahora y siempre”

 

#LouiseHay

Que nada me saque de mi centro…

 

 

“Cuántas veces me perdí de mi en búsqueda del afuera…  para reconocerme.

 

Cuántas veces me olvidé de mis convicciones por intentar obtener la aprobación del mundo… sin saber que me tenía tan cerca y no me veía.

Cuántas veces me compliqué con problemas que no eran míos… cuando yo estaba en paz y no me daba cuenta.

Cuántas veces derramé lágrimas por aquello que no valía la pena…  puesto que en lo hondo, todo era calma.

 

Pero aprendí a estar cerquita del centro de mi ser.

Allí dónde siempre vuelvo… a veces cansada, a veces abatida, a veces dolorida y tantas veces feliz.

Porque todo en mi vida se resume a volver a casa,… acunarme en mis brazos, escuchar mis palabras y limpiar cada rincón”.

 

 

Gracias…

 

 

La gratitud transforma, llena… ilumina lo que toca. Hace sentirse bien.

La gratitud es contagiosa. Cuando nos sentimos agradecidos nos invade un deseo de compartir la generosidad recibida con otros. Es un fenómeno complejo y profundo, que juega  un papel decisivo en la felicidad humana.

 

La gratitud es de las pocas cosas que puede cambiar radicalmente la vida de una persona.

Cuando valoramos nuestro lugar en el  universo y la oportunidad que representa la vida, experimentamos una sanación.

Cuando ampliamos nuestra perspectiva y comenzamos a agradecer no solo determinados actos de bondad,  sino también los milagros cotidianos como ver salir el sol o la belleza de un árbol mecido por la brisa… llegamos  a un profundo tipo de humildad.

La felicidad nos llega cuando disfrutamos de los que nos ha sido dado… cuando queremos lo que tenemos.

No des nada por descontado… Ama y valora todo lo que hay en tu vida, esta ahí por algún motivo.

Aprende de ello.

Y recuerda… cuando digas “Gracias” y lo sientas de verdad, estarás sanando algo.

Tu corazón contiene la vida entera…

 

 

Eres único e irremplazable y has sido diseñado para resistirte a cualquier etiqueta.

Nadie puede definirte, nadie puede reducirte a una categoría. Ni siquiera tú mismo.

 

Tu corazón es, y siempre fue, lo suficientemente grande como para contener la vida entera.

La tristeza tanto como la felicidad… la agonía tanto como el éxtasis… el aburrimiento tanto como el entusiasmo y la emoción.

Síguelo rebosante de confianza y verás con asombro cómo tu antigua senda se desmorona, y como otra… nueva y resplandeciente… se va forjando ante ti a cada paso.

Tu historia no está completa aún. Todos los grandes héroes caen y dudan de sí mismos y muchas veces están a punto de darse por vencidos.

La valentía no es la fuerza bruta ni la ausencia de miedo, sino la voluntad de dudar de todo y volver a ponerte en pie.

Todo está bien. Reposa.

 

LIBERTAD PARA ELEGIR…

 

Ninguna persona, lugar ni cosa tiene ningún poder sobre mí a no ser que yo se lo dé, porque sólo yo pienso en mi mente.

 

Puedo elegir ver la vida de manera positiva en lugar de quejarme o enfadarme conmigo o con otras personas.  Quejarme de lo que no tengo es una manera de llevar la situación, pero no cambia nada.

 

Cuando me amo, al encontrarme en una situación negativa puedo decir: “Todos hemos hecho elecciones negativas en el pasado, pero eso no significa que seamos malas personas, ni que estemos estancados en esas elecciones negativas. Siempre podemos elegir dejar marchar los viejos criterios”.

 

 

- Louise L. Hay

LISTO PARA VIVIR…

 

 

“Hazlo, o no… Aunque nunca estés listo.

Nadie está nunca listo. Tendrías que esperar una eternidad para estar listo. Estar listo es una mentira.

Nunca estuviste listo para nacer. Fuiste lanzado inesperadamente al caos y lloraste por tu vida. Terror y agobio… respirando… sí… el impacto, el asombro ante la luz y sin embargo no estabas listo.

Y nunca estuviste listo para tu primer día de escuela. Los miedos, la sensación de nauseas en tu estómago, un nuevo mundo abriéndose, un viejo mundo agonizando y nunca estuviste listo.

 

Te tropezaste, caíste, te lastimaste. Te pusiste de pie. Perdiste tu camino. Pero nunca estuviste listo.

 

¿Listo para qué? ¿Para una vida sin dolor? ¿Sin obstáculos? ¿Listo para recibir la respuesta? ¿Para obtener una guía? ¿Para seguir a una autoridad? Siempre supiste que eso no era vida en absoluto.

 

Te enamoraste de los tropiezos… de las dudas, de los errores, de decir lo equivocado, de armar todo un lío. Te reíste mientras tus sueños se convertían en polvo.

 

Sólo empieza de nuevo… Hoy, aunque no sepas como hacerlo. Salpica la pintura por todas partes. Cubre el lienzo con vida. Equivócate, y siéntete muy, muy bien.

 

Podrías no estar listo, pero estás listo para intentarlo.

Para fallar, para entregarte a todo este caos”.

 

 

- Jeff Foster

 

LA GENTE QUE ME GUSTA

 

 

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla,que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

 

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

 

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.

La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

 

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

 

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

 

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

 

 

Mario Benedetti